Serie Disney y la Psicología: II. La Bella Durmiente y la sobreprotección

Aquí estamos de nuevo con una peli de Disney que esconde una reflexión profunda sobre la vida misma (si no la has visto, sirva este aviso: la entrada contiene muchos spoilers).

Vamos al lío. Como espero que sepas, la bella durmiente es la hija de los reyes (Disney y la realeza, como siempre). Cuando cumple su primer año, los reyes hacen una fiesta e invitan a todas las personalidades del reino a que conozcan a su querida hijita. Entre tanta invitación, no invitan al hada malvada Maléfica. Ésta, muy mosqueada, aparece al final de la fiesta, después de que las hadas buenas (excepto una) hayan regalado dones de todo tipo a la princesa. Maléfica, pasándose un poco (que no te inviten es feo, pero pronosticar la muerte de una hija es salirse del plato) le hace un regalo envenenado: a los quince años, la Bella se pinchará con una rueca y morirá sin remedio. Todos se quedan pasmados. Sin embargo, una de las hadas buenas (la que todavía no le había regalado nada a la princesa) suaviza la maldición y consigue que la rueca no cause la muerte, sólo un sueño eterno que sólo será revertido por… un beso de amor verdadero, por supuesto (el amor que todo lo cura). El resto, es historia conocida: los reyes se encargan de hacer desaparecer todas las ruecas del reino pero Maléfica se aparece en el cumpleaños de la joven, esta se pincha, se duerme y luego tema príncipe que la salva y tal y tal.  ¿Qué esconde la historia? Veamos.

maléfica
Qué mala es…

Maléfica representa el mal absoluto en la historia. Es el arquetipo malvado, pero también representa el dolor y el sufrimiento de la vida. Que los reyes no la inviten a la fiesta es una metáfora clara de un intento de sobreprotección de su hija frente a la maldad, el sufrimiento y el dolor, el lado oscuro de la vida. Los reyes pretenden esconderle a la pequeña princesa una parte de la realidad, apartándola de ella. Sin embargo, la maldad y el dolor siempre aparecen, incluso cuando no han sido invitados. Y, si no los hemos tenido en cuenta, sus efectos negativos pueden ser aún mayores. En este caso, los reyes siguen intentando proteger a duras penas a su querida hija, tratando de hacer desaparecer todos los riesgos (representados por las ruecas).

La edad de la maldición de Maléfica no es un asunto aleatorio. Los quince años representan la plena adolescencia, cuando los chicos y chicas dejan de depender exclusivamente de sus padres y empiezan a tomar decisiones y tratar de descubrir quiénes son. El mensaje es algo así: “si le niegas el dolor y el sufrimiento a tus niños, si no permites que conozcan que existe el mal y se preparen para él, ya llegará la adolescencia y otros se encargarán de hacerlo”. El hecho de que los padres traten de esconderle a la princesa los riesgos, hace que Bella se sienta especialmente atraída por la rueca de Maléfica, y precipita que se pinche con ella.

Cambiar la muerte por el sueño también tiene su aquél. El sueño representa la inconsciencia a la que unos padres excesivamente protectores han condenado a su hija. Por supuesto, el final de príncipe salvador que con su amor es capaz de revertir cualquier situación es típico en los cuentos de Disney. Hablaremos de ello, pero al revés, en la entrada de La Bella y la Bestia, que se las trae.

Dulces sueños!

 

 

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