¿Por qué trabajamos en grupo? No parece una pregunta baladí. Es obvio que cuando grupos de personas colaboran para lograr objetivos comunes, son mucho más capaces de alcanzarlos, gracias a la especialización de los miembros, o el reparto de tareas. Pero, ¿son más inteligentes los grupos que las personas? ¿es mejor decidir en grupo que de manera individual? ¿Cómo crear grupos inteligentes?

La investigadora Anita Williams Wooley, de la Universidad Carnegie Mellon, junto a otros colegas del MIT, se propusieron medir la inteligencia de un grupo de personas, de forma colectiva. Para ello encomendaron a tríos de personas que enfrentaran tareas simples, como jugar a un videojuego de ajedrez, o planificar una compra. Y los resultados fueron singulares:

La inteligencia individual de los miembros no tenía mucha importancia en el contexto de la actuación de un grupo. Tampoco los factores como el nivel de motivación o la satisfacción individual de los miembros.

La inteligencia individual de los miembros no tenía mucha importancia en el contexto de la actuación de un grupo. Tampoco los factores como el nivel de motivación o la satisfacción individual de los miembros.

¿Qué era relevante entonces? Lo más sorprendente de los resultados fue descubrir que los grupos que tenían una mayor “inteligencia colectiva” eran aquellos que mejor se comunicaban. Por un lado, los equipos lo hacían bien si sus miembros tenían una capacidad por encima de la media para leer las pistas emocionales. 

En segundo lugar, los grupos en los que unas pocas personas dominaban la conversación, tenían una menor inteligencia colectiva que aquellos en los que se repartía el turno de palabra y se escuchaban unos a otros. Por último, un dato sorprendente para algunos: los equipos que contaban con mujeres, poseían una mayor inteligencia colectiva. 

los equipos que contaban con mujeres, poseían una mayor inteligencia colectiva

Una de las cosas, por tanto, que nos aseguran el éxito de un grupo es que haya oportunidades de comunicación y que cada uno de los miembros del grupo pueda contribuir en igual medida. 

los grupos en los que unas pocas personas dominaban la conversación, tenían una menor inteligencia colectiva que aquellos en los que se repartía el turno de palabra y se escuchaban unos a otros

Los datos indican que la comunicación cara a cara entre los miembros del equipo es fundamental para el rendimiento. Una investigación de Alex “Sandy” Pentland, el Director del MIT’s Human Performance Dynamics Laboratory apunta a que, por ejemplo, los correos electrónicos resultaron ser la forma menos valiosa de comunicación, mientras que otras formas de comunicación, como charlar en la máquina de café, era en realidad más importante porque reforzaba las relaciones. 

Este tipo de descubrimientos concuerda con la investigación del proyecto “Aristóteles” de Google, en el que se buscaban las claves para encontrar el equipo perfecto.

La directora del proyecto,Rozovsky lo expresa así: “Teníamos que conseguir que la gente creara entornos psicológicos sanos” para lograr equipos de gran eficacia y rendimiento. Para ello, los miembros deben sentirse seguros para participar y aportar sus ideas. En palabras de la misma Rozovsky: “Los mejores equipos son aquellos en los que la gente se escucha y muestra sensibilidad a las necesidades de los demás”

¿Entonces?

Invirtamos en entornos de relaciones, de construcción de redes de confianza y en estrategias de comunicación dentro de nuestras organizaciones. Los datos avalan largamente esta metodología como eficaz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s